Experiencia en un Ryokan (旅館) Parte 1

Un ryokan es un hotel tradicional japonés en donde puedes tener una experiencia realmente inolvidable. Usualmente están ubicados en las areas rurales de Japón y sus habitaciones de tatami se transforman mágicamente de noche para que puedas dormir.

En mi caso, viajé a Kinosaki, en la prefectura de Hyogo (ahí por Himeji y Kobe), para quedarme en un Ryokan por 2 días. Lo primero que noté al llegar fue la excelente atención al cliente, acompañado de muchos irasshaimase dentro del recinto. Y pues hasta acá, lo normal. Vas a la caja, haces el check-in y listo. Nosotros llegamos un poco temprano así que aprovechamos a elegir los yukatas (vestimenta tradicional de algodón), el cual puedes usar durante toda tu estadía.

La habitación en sí es bastante amplia. Al entrar noté que no habían camas ni cuarto para dormir. Lo único que había era esa mesa del centro, con un té de (¿Kombu/bambú?), y el cuarto de baño, muy moderno por cierto. ¡La tapa del inodoro se levantaba automáticamente al entrar! Díganme si eso no es el futuro.

La cosa es que, mas tarde, me di cuenta que al salir a explorar el pueblo, el personal del ryokan entra a tu cuarto, quitan la mesa esa del centro y ponen unos colchones grandes con bastantes sabanas y almohadas. Y el día que haces check-out, en lo que desayunas, te arreglan todo y quitan los colchones para volver a colocar la mesa y las sillas con respaldo.

Té de bambú

Lo siento pero el té de bambú, no es lo mío…

Ya vestido como la ley manda, fue hora de explorar los alrededores de Kinosaki Onsen. En un canasto me dieron dos toallas, un pase para entrar a las aguas termales y un mapa. Hay 7 recintos/baños públicos/onsens para ir. La idea es que vayas y visites lo mas que puedas hasta que te canses, o hasta que cierren. Algo MUY interesante, que no estaba en los mapas, es que se cree que cada onsen te da ciertos beneficios diferentes de salud. Por ejemplo, hay uno que te da felicidad y longevidad en tu matrimonio. Otro que te da suerte en el amor, hay otro para la fertilidad, etc. Les dejo más información acá.

Bueno pues, acá viene el primer shock cultural, así que atiéndeme. Al llegar al onsen lo primero que hay que hacer es dejar las sandalias de madera, o zapatos, en un compartimiento. Luego tienen una división para hombres y para mujeres, usualmente con una tela colgante azul para los hombres y rosado para las mujeres. Entras a la división que te toque y veras mas lockers para guardar tus pertenencias y tu ropa…pues al onsen se entra EN BOLAS. Si, completamente desnudos, con una toalla del tamaño de una mano para que saber ni qué.

Ya con las huevetes al aire, se va a lo que se va. A relajarse en aguas muy calientes hasta que quieras ir al proximo onsen. Ojo que hay unas regaderas con unos bancos de madera para que te bañes antes de entrar. También puedes bañarte después de salir de las aguas termales. A todo esto, noté que casi todos se ponían la toalla esa pequeña en la cabeza, así que como buen Gaijin, a copiar. Por cierto, que no te extrañe ver abuelos con las pelotas a los 4 vientos andando por ahi. Como digo, toda una experiencia. Ya al salir, vas a los lockers, te pones tu ropa seca y a seguir explorando.

Hasta acá lo dejo por hoy. No te pierdas la parte 2, donde mostraré el banquete japonés que tuve para la cena y un desayuno super tradicional.

Dejo un pequeño video de cómo puedes ver las calles de Kinosaki durante la primavera.

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